Reparación del material

 

Una espada eléctrica de esgrima es en esencia un interruptor. A grosso modo, cuando el botón de la punta de la espada es pulsado (al hacer un tocado) se ponen en contacto los dos cables colocados a lo largo de la hoja de la espada y el aparato eléctrico recoge el tocado. Este sistema tan sencillo en principio, es una de las causas de desesperación más comunes entre los esgrimistas. Tantos como son los elementos del sistema eléctrico, tantos son las posibles averías del mismo. Por todos es reconocida la alta frecuencia con la que se producen las pequeñas averías propias de la rutina del combate, unas averías de fácil solución, pero que requieren un buen conocimiento de la espada y del sistema eléctrico.

Entre los componentes del sistema eléctrico en la esgrima de espada podemos distinguir los siguientes elementos:

  1. La punta de la espada (hace de interruptor)
  2. Cables situados a lo largo de la espada (hilos conductores)
  3. Enchufe de la cazoleta al que se conecta el pasante (conexión de la espada al tirador)
  4. Pasante con sus dos enchufes (conductor a través del propio tirador)
  5. Enchufe del rulo conectado al tirador (conexión del tirador al rulo)
  6. Cable del rulo
  7. Enchufe del rulo que se conecta a la alargadera.
  8. Alargadera con dos enchufes.
  9. Aparato eléctrico con su conexión a red.

Un tirador de espada, antes de intentar arreglar por sí mismo las averías que inevitablemente aparecerán en su material, debe entender adecuadamente el funcionamiento del circuito eléctrico básico de su espada. El aparato eléctrico señalizador de tocados recibe información de cada tirador a través de tres posibles fuentes (tres líneas: A, B Y C) de manera que puede determinar qué es lo que está ocurriendo, quién toca a quién, cuándo, etc. En los enchufes (pasantes) de tres puntas (clavijas), utilizados en la modalidad de espada, la línea B se encuentra localizada en la clavija central, la línea A en la clavija más cercana a la línea B y la línea C en la clavija restante (la más alejada de la línea B). La corriente eléctrica fluye desde el aparato eléctrico a través de la línea B hacia la punta de la espada (vía un cable) y vuelve al aparato de alguna forma a través de la línea C o A. La ruta de vuelta emprendida por la corriente eléctrica va a depender de una variedad de circunstancias. La línea C es la línea de tierra que incluye todas las partes metálicas de las armas de ambos combatientes (excluyendo las clavijas A y B Y la porción de metal aislada al final de la punta) y la pista metálica, en caso de existir una.

 

Enchufe para la modalidad de espada
(Línea B = central, Línea A = circuito de 15, Línea C = circuito de 20)

 

En una situación normal de espera (sin que se presione la punta de la espada), el circuito de la espada se encuentra abierto, es decir, la corriente llega a la espada desde el aparato eléctrico a través de la línea B hasta la punta pero no circula más allá. Las líneas A y B llegan hasta la punta a través de dos cables que terminan en dos polos separados en el interior del arma. La línea C está conectada a tierra. Cuando se presiona la punta se completa el circuito entre las líneas A y B (el botón une los polos que se encuentran en el interior de la punta), y la luz de tocado se enciende (el aparato recoge la corriente eléctrica que vuelve a través de la línea A). Debido a la naturaleza de la electricidad, el circuito se derivará a tierra siempre que sea posible. Es por esto por lo que en el caso de tocar una superficie conectada a tierra (ej. la cazoleta del adversario o la pista metálica), las líneas A y B se unirán, tal y como deberían, pero la corriente se dirigirá a través de la línea C del oponente (en el caso de tocar su cazoleta, por ejemplo) o a través de la pista (en el caso de tratarse de un tocado en la pista metálica) y el aparato eléctrico no mostrará ningún tocado (no se encenderá la luz de tocado). En caso de disponer de luces amarillas de tierra en el aparato eléctrico, éstas se encenderán al producirse una conexión a tierra.

 

 

En todos los componentes del sistema eléctrico existe la posibilidad de que se genere una avería pero a la hora de analizar los puntos críticos podemos establecer cinco:

  1. La punta
  2. El resto de la espada
  3. El pasante
  4. Los rulos / alargaderas
  5. El aparato eléctrico.

 

LA PUNTA

De entre los componentes eléctricos de la espada, éste es el que más problemas genera. Esta problemática es originada tanto por la función desempeñada por el botón y así como por el lugar en el que se encuentra. Por un lado, la punta hace el papel de interruptor, el papel determinante a la hora de registrar el punto o tocado y para ello necesita de gran cantidad (en comparación con el resto de la espada) de pequeñas piezas que hacen del conjunto un elemento frágil de la espada. Por otro lado, la punta se encuentra ubicada en el lugar de contacto entre la espada y el adversario. Esto implica una rutina de contactos más o menos violentos que acaba por provocar las inevitables averías.

La punta se compone de los siguientes elementos (que figuran en el dibujo adjunto):

  1. Botón
  2. Aislante del botón
  3. Cubierta del botón
  4. Envase de la punta
  5. Muelle de contacto
  6. Aislante de los polos de contacto
  7. Cable o hilos de la espada
  8. Ranuras de atornillamiento para la espada 9. Contactos (polos)
  9. Muelle de presión
  10. Tornillos de sujeción del botón

 

Sección de la punta de una espada

 

Cuando el botón (1) es presionado (al realizar un tocado), éste recibe la resistencia del muelle de presión (10). Superada la resistencia del muelle de presión, el muelle de contacto (5), toca los polos de contacto (9; que son el final de los cables o hilos de la espada -7) abriendo el circuito eléctrico. De esta forma el tocado será registrado por el aparato eléctrico.

Los problemas más usuales relacionados con la punta de la espada hacen referencia a peladuras en los hilos al entrar en el envase, un muelle de contacto demasiado largo o corto, un muelle de presión demasiado corto o largo, pérdidas de elementos (tornillos de sujeción) por golpes que afectan a la integridad de la punta, etc.
En las competiciones internacionales el material utilizado en las pruebas es comprobado exhaustiva mente realizándose una serie de pruebas o tests. Dos de estos tests son los denominados "test de galgas" y el "test de peso". En caso de no superarse alguno de dichos tests el problema a solucionar estará ubicado en un 99% de los casos en la punta de la espada.

De todas formas, como prevenir es mejor que curar, un examen periódico del estado de la punta permitirá evitar la mayoría de los problemas.

 

EL RESTO DE LA ESPADA

El punto crítico del resto de la espada puede localizarse en los cables de la espada. El problema más común es un corte o peladura del hilo (los cables) a la altura de la cazoleta, en el orificio por donde se introduce el cable para penetrar en la empuñadura, o en cualquier lugar a lo largo de la hoja (ej. por un golpe brusco en la hoja o por mala colocación del hilo en el montaje de la espada). A menudo ocurre que la cazoleta provoca un corte en el aislante del cable (o hilo) dejando al descubierto el filamento que queda en contacto con la cazoleta.

Otro posible foco de problemas se localiza en la conexión de los hilos al enchufe de la cazoleta. El filamento de los hilos no debe tocar en ningún momento la propia cazoleta. Nos encontramos ante un punto crítico obvio (aunque fácilmente pasado por alto): El enchufe de la cazoleta. Muchas veces el enchufe se convierte en el último lugar comprobado, cuando por su carácter simple debería ser uno de los primeros. Puede ocurrir que uno de los cables de la espada se haya soltado del enchufe y no se produzca el contacto con el pasante.

 

EL PASANTE

Por la propia naturaleza del pasante (se trata de un cable con dos enchufes en sus extremos) los problemas vinculados al mismo van a estar relacionados con las conexiones eléctricas localizadas en el interior de los enchufes y las posibles peladuras en los cables. Se trataría, por tanto, de una casuística similar a la ya comentada en el caso del enchufe de la cazoleta.

 

 

LOS RULOS / ALARGADERAS

Es indudable que nos encontramos ante otro punto crítico dentro del circuito eléctrico utilizado en la modalidad de espada. Estamos hablando de un elemento sujeto a gran desgaste (el cable que se encuentra dentro del rulo se estira y recoge cientos de veces) y que cuenta con enchufes y conexiones entre sus elementos componentes pudiendo generar problemas potenciales. Se trata de una problemática de similares características a la del pasante y a la del enchufe de la cazoleta de la espada.

 

EL APARATO ELECTRICO

El aparato eléctrico vendría a desempeñar el papel del cerebro de todo el sistema. Es el que va a juzgar si un tocado es doble (si los dos tocados se han producido dentro de un intervalo de tiempo concreto o no), o si se ha efectuado realmente ese tocado. Como en los casos anteriores, se pueden producir averías sencillas, tales como fallos en los enchufes o en el cable de conexión a la luz, a través del transformador. Pero los problemas a los que aquí nos podemos referir, es decir, averías internas del propio aparato requerirán de un estudio más avanzado, un estudio que en principio debe realizar un profesional o la casa comercial que ha fabricado el aparato. El decidirse a abrir el aparato y enredar entre sus componentes debe hacerse sólo en el caso de que la persona que se atreva a hacerlo sepa lo que se trae entre manos. Los aparatos son delicados y puede que el intento de arreglo acabe por generar una avería más seria que la que originariamente se intentaba arreglar.

Como podemos comprobar, dentro del sistema eléctrico en el que se desenvuelve la espada, existen gran cantidad puntos débiles en los que, en cualquier momento, puede aparecer una potencial avería. La mayor dificultad, en la mayoría de los casos, radica en detectar la razón de la avería, en determinar cuál es la causa. La postura a adoptar ante esta situación es la de ser precavido. Con un mantenimiento adecuado y controlando periódicamente nuestro material en los puntos débiles que hemos comentado se evitará la mayor parte de estos y otros posible problemas.

 

Problemas más comunes y soluciones:

Problema 1: La luz del aparato eléctrico no se enciende, ni se emite sonido cuando se realiza un tocado al adversario.

Solución:
Antes de culpar a la espada, hay que asegurarse de que el problema no se encuentra en el pasante (1). Para comprobar si así es, se desenchufa el pasante de la cazoleta de la espada y se ponen en contacto las clavijas A y B del pasante con la cazoleta del arma desconectada. Si se enciende la luz del aparato eléctrico (y emite el sonido de tocado) el problema, probablemente, se encuentra en el arma. En caso de no encenderse la luz nos indicará que la causa más segura del problema es el pasante y lo que debemos hacer en tal caso es pedirle al adversario que pruebe nuestra arma con su pasante. Si funciona hay que cambiar de pasante.

Si hemos llegado a la conclusión de que el problema radica en la espada podemos encontramos con dos posibles causas:

  • Las líneas A y B no entran en contacto cuando se presiona el botón. En este caso no se enciende ninguna luz.
  • Las líneas A y B están derivando a tierra a través de la línea C de alguna manera (el aparato eléctrico piensa que hemos tocado sobre la pista metálica o sobre la cazoleta de la espada del adversario). Se encenderán las luces de tierra del aparato, en caso de disponer de ellas.

La solución a ambos problemas sería la siguiente:

a) Si no se enciende ninguna luz: En primer lugar hay que comprobar que los dos hilos se encuentran correctamente conectados a sus correspondientes polos en el enchufe de la cazoleta. Una vez que comprobamos que ésta no es la causa del problema fijamos nuestro punto de mira en el envase de la punta. Puede ser que esté aflojado y que con un simple movimiento de ajuste se solucione el problema. No se debe girar nunca el envase más de % de vuelta porque se provocaría el corte de los hilos dentro del mismo y esto implicaría cambiar el hilo de la espada.

Si el problema persiste después de tomar estas precauciones habrá que comprobar que ningún hilo se ha roto en el tramo que va desde el enchufe de la cazoleta y hasta el final de la empuñadura (lugar donde los hilos salen de la cazoleta para avanzar por la hoja del arma). Si alguno de los dos hilos se ha roto y no queda suficiente hilo como para conectarlo de nuevo al enchufe de la cazoleta no quedará otro remedio que cambiar el hilo completo de la espada. Un punto crítico de posible rotura es el lugar por donde salen los hilos de la cazoleta (al ajustar el puño a la cazoleta se han podido aprisionar los hilos y puede haberse provocado su rotura). En el caso de que todo esté correctamente dispuesto dentro de la cazoleta podemos tener la seguridad de que un hilo se ha roto en algún lugar a lo largo de la hoja o en el interior de la punta. Para comprobar si algo va mal en la punta, destornillaremos los tornillos de sujeción y extraeremos el botón y el muelle de presión. Con la punta de un destornillador haremos una comprobación, poniendo en contacto ambos polos (el de la línea A y B) dentro del envase:

1) si se enciende la luz y suena el aparato eléctrico. Si se enciende la luz de tocado es que existe algún problema con el muelle de contacto:

a) Quizá sea demasiado corto y simplemente haya que estirarlo un poco.

b) Quizá no esté plano en su extremo final tocando un solo polo, o esté ligeramente doblado.

c) También puede ocurrir que la pieza de plástico que contiene los dos polos esté más colocada dentro del envase de la punta.


Para intentar solucionar este problema estiraremos con sumo cuidado el muelle de contacto, intentando no doblarlo lateralmente. En caso de duda probaremos con otro botón. Una vez que hayamos conseguido que funcione tendremos que comprobar si la punta supera la prueba de galgas (una de las pruebas que un arma debe superar para ser aceptada en una competición internacional). Esta prueba consiste en comprobar el recorrido total y residual del botón mediante la utilización de unas láminas de control (2):

  • El recorrido total se comprueba introduciendo entre el envase de la punta y el botón una lámina de 1,5mm de espesor. Existe una tolerancia de +/- O,05mm.
  • Para el control del recorrido residual se introducirá entre el envase de la punta y el botón una lámina de O,5mm de espesor, no debiendo provocar la presión sobre el botón el funcionamiento del aparato eléctrico.

2) En caso de no encenderse la luz tendremos la certeza de que uno de los hilos se ha roto en algún lugar no visible dentro del envase de la punta y no quedará más remedio que cambiar el cable.

b) Si se encienden las luces de tierra (normalmente luces amarillas): Nos encontramos en el caso de que las líneas A y B estén derivando a tierra a través de la línea e de alguna manera. Puede darse el caso de que no existan luces de tierra por lo que el tocado no se registrará y no se encenderá ninguna luz; la espada semejará estar muerta. En este caso podremos comprobar la existencia de un problema de tierra realizando esta operación: desconectaremos el pasante del enchufe de la cazoleta de la espada y lo volveremos a conectar en el enchufe pero girado con la clavija e fuera del enchufe, a la vista y sin conectar (hay que asegurarse de que no toca de ninguna manera la cazoleta metálica). Si la espada funciona con el pasante en esta posición, nos encontramos ante un problema de tierra. Por alguna razón, la línea A y/o la B están conectadas al circuito de tierra (a la línea e o a alguna parte metálica de la espada).

Primeramente echaremos una ojeada al interior de la cazoleta y nos cercioraremos de si alguno de los hilos (en realidad el filamento interior del hilo) está en contacto con alguna parte metálica de la espada o con el terminal e del enchufe. En caso de encontrar algún cable en alguna situación de las anteriores acudiremos a la cinta aislante o simplemente colocaremos en una posición correcta los hilos. De esta forma el problema debería quedar solucionado.

Otro lugar a observar como posible generador de problemas es el interior del envase de la punta. Si el pequeño muelle de contacto del botón está doblado (aunque sólo sea ligeramente) podría darse el caso de que tocara en algún punto al muelle de presión que se encuentra en contacto con la parte metálica del envase de la punta. De este modo, el circuito eléctrico de la espada deriva a tierra cuando el botón es pulsado o simplemente en situación de reposo, sin necesidad de ser pulsado. Para solucionar esto deberemos probar con otra combinación botón/muelle de contacto y ver si tenemos más suerte.

También tendremos que observar y comprobar el orificio de la cazoleta por el que los hilos salen hacia la hoja de la espada. Es muy común que el aislante de los hilos se abra en este lugar, debido al rozamiento y a la presión a la que son sometidos éstos. Comprobaremos si alguno de los hilos se ha pelado dejando ver al filamento y si éste permanece en contacto con alguna parte metálica de la espada (la cazoleta o la hoja). La solución pasaría por intentar aislar este filamento de alguna manera. Podríamos intentar utilizar cinta aislante, o un fragmento de cubierta aislante para cables, ó un poco de barniz sobre la peladura. Intentaremos todo lo que esté a nuestra mano para evitar tener que cambiar el hilo completo.

Si nada de lo visto hasta ahora soluciona el problema tendremos que pensar que el filamento de alguno de los hilos está en contacto con la hoja en algún punto entre la cazoleta y el botón de la punta. Observaremos con detenimiento los hilos a lo largo del surco de la hoja en busca de posibles peladuras o roturas. En caso de no encontrar nada anormal, la conclusión será que la rotura se encuentra en el interior del envase. De cualquier forma el cambio del hilo va ser la única solución posible.

Existe otra posible causa, aunque realmente teórica, que podría hacer que el circuito derivara a tierra: el circuito podría ir a tierra a través de un guante húmedo cuando el tocado se produce en la muñeca del adversario. Hay que reconocer que estaríamos ante una circunstancia, francamente, de rara ocurrencia. Cuando el guante utilizado en la mano armada está húmedo, el circuito eléctrico de la propia espada podría dirigirse a través del guante adverso a alguna parte metálica de la espada contraria (la empuñadura, que es metálica y no está aislada). La corriente circulará a lo largo de la línea B, luego a través del guante del adversario al puño y de ahí a la línea C. De este modo el aparato eléctrico piensa que el atacante ha tocado la cazoleta del adversario. La manera de comprobar si esto ocurre es sencilla. Si el tocado se marca normalmente cuando se pulsa manualmente el botón de la espada pero no se marca cuando se toca sobre la muñeca del adversario es que el guante provoca que el circuito derive a tierra. La solución es simple: el cambio del guante mojado por uno seco.

 

Problema 2: La luz y el pitido del aparato se activan cuando se realiza un tocado en la cazoleta del adversario o en la pista metálica.

Solución:
1. En el caso de Que el tocado sea en la cazoleta contraria.

Por alguna razón, la línea B de la espada atacante no se está conectando a la línea e de la cazoleta del adversario.

En primer lugar, deberíamos comprobar si existe corrosión en el botón, ya que esto podría evitar la derivación a tierra mediante la línea e del adversario. Una vez se ve que no es esta la causa del problema, se desenchufará el pasante del adversario por su cazoleta y presionaremos sobre la clavija correspondiente a la línea e con el botón de nuestra arma.

  • Si se enciende la luz de tocado sabemos que el pasante del adversario y/o la alargadera del rulo está o están mal. Desenchufaremos la alargadera del rulo y haremos la misma prueba que antes: pulsaremos con el botón de nuestra espada sobre la línea e del enchufe de la alargadera.
      • Si no se enciende la luz de tocado el problema estaba en el pasante o en el rulo.
      • Si continúa encendiéndose el problema estará en la propia alargadera.

       

  • También puede ocurrir que al tocar con el botón propio sobre la línea e del pasante del contrario la luz se encienda y suene el pitido de tocado. En tal caso estaremos, muy probablemente, ante un problema de corrosión de la cazoleta contraria. Si observamos que obtenemos la señal de tierra (o que no se marca el tocado, en el caso de no disponer el aparato de luces amarillas de tierra) al tocar en algunas zonas de la cazoleta contraria y en otras no, esto nos confirmará que se trata de un problema de corrosión. Una posible solución sería la de lijar suavemente la cazoleta contraria en aquellas zonas que presenten corrosión e ir probando.

2. En el caso de que el tocado sea en la Dista metálica.

Si es el tocado en la pista el que produce un sonido de tocado e ilumina la luz en el aparato eléctrico, nos tendremos que asegurar que una parte metálica de la pista se encuentre conectada a la clavija de pista del aparato eléctrico y que la conexión a la pista es segura. Habrá que comprobar la resistencia de las conexiones del cable a la pista y al aparato eléctrico. Debería ser muy baja. También habrá que buscar posibles focos de corrosión e intentar acabar con los mismos.

 

Cambio del hilo de la espada

En algunas ocasiones, el cambio del hilo de la espada se muestra como la única manera posible de hacer que una espada funcione de nuevo. Para aquellas personas que no están acostumbradas a realizar esta tarea por sí mismos puede parecer un trabajo de gran complejidad, pero la realidad es que, observando ciertas normas básicas, el cambio del hilo de la espada no implica grandes dificultades. La buena noticia sobre el cambio del hilo de la espada es que el único material adicional que vamos a necesitar va a ser el propio hilo ya que el resto de componentes de la espada no se desecha en cada cambio. Es importante intentar no mezclar marcas cuando se realiza un cambio de hilo. Se buscará, por tanto, que el botón y el hilo sean fabricados por una misma empresa o marca comercial. Eso no implica que componentes de distintas marcas no funcionen en conjunción pero siempre estarán más sujetos a posibles averías.

El primer paso a realizar será el desmontaje de las partes ensambladas en la empuñadura de la espada (el pomo -en el caso de una espada con empuñadura francesa-, el tornillo allen que une el puño al conjunto de la empuñadura, el propio puño, el enchufe para el pasante, la almohadilla protectora y la cazoleta). Una vez hecho esto, destornillaremos con cuidado, los pequeños tornillos de sujeción del botón, en la punta, y retiraremos el botón. Con la ayuda de una llave inglesa retiraremos, así mismo, el envase de la punta. Al hacer esto romperemos el hilo por la punta, separando la pieza de plástico que protege los polos (que quedará en el interior del envase) del resto del hilo que permanecerá pegado a la hoja. Para retirar el hilo con mayor facilidad, se puede humedecer el pegamento de la hoja con alcohol. Esto debilitará ligeramente el agarre del pegamento.

El hilo ya está listo para ser retirado. Lo asiremos por el extremo más cercano a la empuñadura y con fuerza iremos estirando de él de forma que el hilo se vaya despegando del surco de la hoja. Si tenemos suerte, la mayor parte del pegamento se irá despegando junto con el hilo. En todo caso, se utilizará un destornillador para eliminar aquellos fragmentos de hilo o restos de pegamento que se resistan a ser retirados de la hoja. Un poco más de alcohol puede servir de ayuda. Es de capital importancia que no queden restos de pegamento sobre la hoja ya que esto dificultaría el pegado del nuevo hilo a la hoja. Se tendrá especial cuidado con la zona más cercana a la punta de la espada ya que el surco de la hoja se estrecha bastante y es fácil que queden restos de pegamento. No se procederá con el siguiente paso hasta estar totalmente seguros de que la hoja está totalmente limpia. Todos los minutos empleados en la limpieza de la hoja son minutos bien empleados.

A continuación comenzaremos con el montaje, propiamente dicho, del nuevo hilo sobre la espada. Primeramente recolectaremos todos los elementos que vamos a necesitar en el montaje.

  • El nuevo hilo
  • El envase de la punta
  • El botón con su muelle de contacto.
  • El muelle de presión
  • Los tornillos de sujeción
  • Aislante para el hilo ("macarrón")
  • Cazoleta, almohadilla, enchufe, puño y, en su caso, el pomo.

Ahora sólo necesitamos el hilo nuevo y el envase de la punta. Desenrollaremos con mucho cuidado el hilo nuevo eliminando curvaturas no deseadas, intentando disponerlo lo más liso posible. Los dos hilos (uno para cada polo de la punta) deberán ir paralelos poniendo atención para que no se crucen. Esta operación tendrá que hacerse sin grandes brusquedades para evitar que el hilo pueda romperse o pelarse y mostrar el filamento interior.

Introduciremos el hilo (o mejor dicho los dos hilos) en el envase, sin llegar a introducir la pieza de plástico que protege los polos en el interior del mismo. Estiraremos del extremo de los hilos en el que no se encuentra la pieza de plástico hasta hacer que la citada pieza de plástico se encuentre 1 cm, más o menos, del envase. En esta situación, enroscaremos ligeramente (un par de vueltas) el envase sobre la hoja de la espada, teniendo sumo cuidado en mantener los hilos colocados en el interior del surco de la hoja y asegurándonos en todo momento que los hilos no sean apresados entre el envase y la hoja (en la rosca), lo que provocaría su rotura. Los hilos se deben mover libremente hacia uno y otro extremo. Estando los hilos y el envase en esta posición, enroscaremos el envase totalmente sobre la hoja de la espada, utilizando una llave inglesa u otra herramienta similar mientras que, con un alicate, mantenemos la hoja en una posición fija. Habrá que enroscar el envase hasta el punto a partir del cual no seamos capaces de aflojarlo simplemente con nuestra mano. Una vez que se dé pegamento a los hilos, el envase no se podrá girar más de ~ de vuelta sin romper alguno de los hilos, por lo que es imprescindible que el envase esté bien ajustado. El siguiente paso es el de introducir la pequeña pieza de plástico (los polos de los hilos) en el interior del envase. Con un destornillador pequeño (también se pueden utilizar herramientas especiales) haremos presión sobre la pieza de plástico, siempre evitando tocar directamente los polos, colocándola en el fondo del envase. Hay que asegurarse que la pieza de plástico se ubica bien en el fondo del envase. Según vamos presionando sobre la pieza para colocarla en su lugar correcto, estiraremos con cuidado de los hilos desde la base del envase para así asegurarnos que no queda ningún pequeño pliegue del hilo en el interior del envase.

Ha llegado el momento de pegar los hilos a la hoja. En primer lugar tensaremos los hilos (siempre paralelos, sin que se crucen) sobre la hoja. Curvaremos la hoja y la mantendremos en esta posición (utilizando una pared, un radiador doméstico o una cadena, aquí entra en juego la imaginación de cada uno). La hoja se curva para asegurar que los hilos no se rompan cuando la hoja se curve en el transcurso del asalto. Sin embargo, no doblaremos la hoja más allá de la curvatura propia del asalto. Si así lo hiciéramos, los hilos podrían saltar del surco de la hoja al volver ésta a su posición de reposo. Colocaremos los hilos tensados y sin cruzarse (paralelos) en el interior del surco de la hoja y los enroscaremos por el extremo más alejado de la punta alrededor de la espiga (final de la hoja). Pondremos un fragmento de cinta aislante, o cinta de cualquier tipo, alrededor de la parte más alta de la espiga (donde se localizará el orificio de la cazoleta) para evitar que el pegamento pueda descender más allá de este punto.

Podemos utilizar distintos tipos de pegamento. Los habrá de secado rápido (del tipo Loctite) o lento. Aplicaremos el pegamento sobre el surco y los hilos, y nos aseguraremos de no dejar ningún hueco sin pegamento. Tendremos cuidado de no introducir pegamento en el interior de la rosca del envase de la punta. Si se tratara de un pegamento de secado lento, dejaríamos la hoja curvada con el pegamento una noche, o un día antes de dejar a la hoja volver a su situación de reposo (sin curvatura). Si se tratara de un pegamento de secado rápido, con unos minutos de secado sería suficiente.

Ya tendríamos el envase de la punta correctamente montado y los hilos perfectamente pegados a la hoja. Únicamente nos faltaría colocar de nuevo piezas restantes de la punta y la empuñadura. Antes de colocar estas piezas probaremos el funcionamiento de punta y los hilos. Lo haremos colocando un botón (con su correspondiente muelle de contacto) en el interior del envase (no nos preocupamos del muelle de presión ni de los tornillos de sujeción) y conectando los hilos, pendientes a la altura de la cazoleta, a las clavijas A y B de un pasante. Si el aparato eléctrico muestra un tocado el conjunto funciona. Si todo funciona correctamente colocaremos el resto de las piezas en este orden:

  • Muelle de presión
  • Botón
  • Tornillos de sujeción
  • Cazoleta
  • Enchufe para el pasante
  • Almohadilla
  • Puño y pomo (si se trata de una espada con empuñadura francesa).

Habrá que tener cuidado a la hora de conectar los hilos al enchufe del pasante dentro de la cazoleta. Cuando se corten los hilos a su longitud definitiva habrá que dejar un poco de longitud extra para el posible caso de que se produzca una rotura cerca del enchufe. De esta forma, aunque se produjera la citada rotura, dispondríamos de hilo suficiente para realizar una nueva conexión. Es importante que los hilos se encuentren aislados (que el filamento interior se encuentre cubierto de algún tipo de aislante) en todo su recorrido hasta su conexión con el enchufe para evitar así la posibilidad de que se pueda producir una derivación a tierra del circuito eléctrico (al entrar el filamento en contacto con alguna parte metálica de la espada). La forma de aislar los hilos en su tramo final es la de cubrirlos con un aislante del tipo macarrón (al calentarlo con un mechero se contrae adaptándose perfectamente al grosor del filamento).

Otro punto clave en el montaje final de la espada es la colocación de los hilos en orificio de entrada de la hoja en la cazoleta. Los hilos deben entrar en la empuñadura colocándose en el interior del surco de la hoja. De no ser así podrían ser aprisionados por el puño o la cazoleta al atornillarse la tuerca (del tipo allen) que sujeta el conjunto de la empuñadura. Esto podría provocar la rotura de los hilos.

 

Notas:

(1) Estamos suponiendo que no existe ningún problema en los rulos o el aparato eléctrico. Previamente a cualquier comprobación del pasante y de la espada habrá que comprobar que no se ha desenchufado ningún rulo o algo tan simple como que el aparato eléctrico se encuentra encendido.

(2) Prueba de galgas según lo establecido por las normas de la FIE.

 

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